Puedes sentir muchas cosas contradictorias en tu interior. Alivio y dolor; paz y tristeza; alegría y nostalgia...todo sentimiento que florezca en nuestro corazón debe ser aceptado como algo natural, asimilándolo sin pena ni esfuerzo aunque en ocasiones queramos huir de él o rechazarlo, pues cuanto más lo temas más se aferrará a tu interior. Los sentimientos se alimentan del miedo, el cual es paralelo a ellos. Podemos incluso sentir miedo de la felicidad, ya no es sólo los malos sentimientos, pues hay personas tan sensibles como para temer a la alegría o el amor por miedo a su ausencia repentina.
Ante todo el miedo, que convive con nosotros día a día por su mera cotidianidad, simplemente hay que mantenerlo a raya para que no nos engulla. No es fácil, hay situaciones donde el miedo nos supera hasta el punto de paralizarnos o hacernos actuar de un modo contrario a nuestros propios sentidos o principios.
Pese a deber aceptarlo como parte natural de nuestra vida y convivir con él, siempre deberíamos luchar por controlarlo, pues como en todo "en el término medio está la virtud".
Además de ello, es maravilloso poder sentir miedo, pues significa que sentimos lo suficiente hacia ese elemento o situación como para temer. Admitir un miedo no es sencillo para todo el mundo; hay gente que ve imposible la posibilidad de enfrentarlo o intentar superarlos.
En ocasiones, esa situación puede frenarnos y hacer que no avancemos en aspectos de nuestra vida que en lo más profundo de nuestros corazones estamos deseando.
Podéis pensar lo sencillo que suena decirlo pero afrontar esos miedos y tratar de superarlos es lo mejor que podemos hacer. Es cierto que las palabras se las lleva el viento pero al fin y al cabo ¿No creéis que es una simple y llana realidad? Nada que se precie en esta vida es fácil de conseguir y a veces incluso hay un precio a pagar, pero en vuestro interior queda decidir hasta dónde merece la pena luchar por ciertas situaciones o elementos, y si realmente consideráis que es vital para vosotros entonces no os achiquéis, no penséis en ese miedo que os impide avanzar (aunque esté bien presente en vuestra mente) y actuad, luchad y cruzar el camino de baldosas amarillas hacia las metas de nuestro mundo de Oz.
Somos dueños de nuestros actos y decisiones y de los que llevemos a cabo o tomemos dependerá el cauce que redirija nuestra vida, así como la serie de situaciones y acciones que desencadenaremos por ellas. Lo que nos pase será porque tenía que pasar y una vez sucedido no podemos hacer nada para volver al pasado pero sí para actuar en consecuencia. Y yo soy de la opinión de que todo es posible menos luchar contra la muerte (Y en ocasiones, también).
Es cierto que dependiendo de la decisión que tomemos sucederán unos hechos u otros sin embargo la vida es usualmente inesperada, entonces ¿Qué nos asegura lo que sucederá? Podemos temer al resultado de nuestras acciones pero siendo incierto en cualquier circunstancia ¿no deberíamos luchar por lo que realmente queremos o buscar así nuestras metas?
También puede ser muy positivo buscar apoyo o palabras de refuerzo en la gente que nos quiere, su opinión y consuelo suelen ser un gran respaldo cada vez que encontramos contradicciones internas. Por ello, uno de los mejores remedios que podemos hallar es gracias a ese cariño único y diferente que nos puede dirigir las personas que nos conocen bien.
Así pues pienso que al miedo hay que aceptarlo y respetarlo pero no sucumbir a él, nunca.
https://www.youtube.com/watch?v=PvPkLG-tvzM
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