De todos los sentimientos que podemos tener...el dolor suele ser el sentimiento que más tememos (por lo general, habrá gente que tal vez no opine así). Se trata de una emoción o sensación que normalmente es desagradable y que pueden experimentar todos los seres vivos, ya sea de forma física, psicológica o emocional.
Tiene muchas formas, grados y profundidad. Puedes sentir dolor desde por un pequeño corte en el dedo hasta por la pérdida de una persona querida para nosotros, siendo de más o menos intensidad sigue siendo al fin y al cabo la misma sensación para nuestro cerebro.
Cada uno vive y siente su dolor de forma diferente, hay personas que lo exteriorizan de muchas formas; ya sea llorando, ya sea sintiendo ira, ya sea componiendo música o escribiendo poemas...; también hay personas que entierran el suyo en un rinconcito de su alma porque no se atreven a afrontarlo y dejan que el olvido haga el resto; otras que simplemente prefieren cargar con él, interiorizarlo y reflexionar al respecto...
Aunque cada persona sea capaz de verlo de un modo diferente y tratarlo acorde a su perspectiva, está claro que es algo universal, como el resto de sentimientos; en todo el mundo somos capaces de sentir las mismas emociones, lo cual es curioso, ¿verdad? diferentes culturas, pensamientos, formas de ver la vida y sin embargo los sentimientos son algo inamovible, y la alegría, una sonrisa en la cara o lágrimas en los ojos significará lo mismo en cada rincón de nuestro planeta.
Pero bueno, volviendo al tema principal, hay personas que intentan restarle importancia a ese sentimiento y...creo que es lo mejor que se puede hacer; es cierto que es una sensación muy desagradable, que quieres evitar en la medida de lo posible, sin embargo tienes que tratar de no hundirte con él; Por suerte o por desgracia lo que más nos puede afectar como dije hace ya mucho tiempo, son nuestras emociones; son capaces de hablar en nuestro nombre y ser el artista en nuestro lienzo. Por ello, es muy fácil, extremadamente fácil, dejarse llevar por el dolor, hundirte con él y simplemente rendirte a su fuerza. Al fin y al cabo de ahí enfermedades como las depresiones o ansiedad. Incluso hay personas que no soportan más esa sensación y deciden terminar con su vida.
Sin embargo, quedaos con algo que tendrá la importancia que cada uno de vosotros quiera darle: "El dolor, está sobrevalorado". ¿Y eso qué significa? Que nuestra mente es dueña de nuestra esencia y aunque la aparición del dolor no pueda evitarse si sucede algo que a nuestro criterio lo merezca, sí que se puede controlar la medida en la que dejemos que nos afecte. Es inevitable que nos pongamos tristes o no estemos bien si algo nos produce dolor de cualquier tipo pero sí que podemos sobreponernos a él y obligarnos a afrontarlo, a superarlo (cada uno de la forma que más eficaz le sea). También es cierto que no es algo fácil de hacer, en absoluto y todo lo contrario, es algo extremadamente difícil (¿Y qué en la vida no lo es, me pregunto?); hay gente que a lo mejor ni se plantean la posibilidad y siguen pensando lo mal que va todo y que ojalá la situación mejorara, de regodearse en ese dolor que tan atrapados nos puede hacer sentir, pero hay algo que debéis saber: La situación sólo cambiará si nosotros trabajamos duramente por cambiarla; en algunos casos la suerte "puede sonreír" pero manteniendo esa clase de actitud puede que ni nos percatemos de ello. La vida es sutil, te plantea posibilidades y oportunidades pero no te las regala, te obliga a esforzarte por alcanzarlas y por eso se vuelven tan valiosas.
A veces hay situaciones extremadamente duras y difíciles, situaciones crueles. Y en esas mismas situaciones hay gente que por el camino caen, y otras que lo han superado, se han sobrepuesto ante cualquier adversidad y han luchado por llegar a esa felicidad que sólo nosotros podemos construir. Viendo que el dolor puede incluso llegar a ser algo tan relativo, ¿no creéis que merece la pena tratar de afrontarlo aceptándolo como algo natural, parte de nosotros mismos y atravesándolo hasta llegar al objetivo deseado?
Por ello como última reflexión os digo, ¿hasta donde sois capaces de luchar por vosotros mismos, por vuestra felicidad y metas? ¡Creo que lo principal para ello es valorarse mucho, que lo sepáis! ^^ Enfrentad al dolor y no dejéis que os venza, no os rindáis ante él ni lo asumáis como un estado inamovible, porque todo está en vuestra mente.
http://www.youtube.com/watch?v=6jN1h-0RGko
miércoles, 4 de diciembre de 2013
sábado, 30 de noviembre de 2013
Soledad
Las reacciones humanas a veces son inexplicables a nuestros ojos, a nuestros sentidos o a nuestra propia lógica. Eso es porque al fin y al cabo cada uno somos un mundo diferente y lo que para alguien puede ser totalmente comprensible para otros puede ser inimaginable. En una misma situación, hay mil posibilidades distintas de actuación por parte de cada uno de nosotros y eso se debe a nuestras propias circunstancias, personalidad o incluso experiencias vividas.
Sin embargo, hay una verdad absoluta que es aplicable a todos los seres existentes: Nos necesitamos. De cualquier manera y para cualquier situación, necesitamos a otras personas. Gente que nos entienda, que nos apoye, que nos demuestre que somos aceptados. De algún modo, incluso los más solitarios necesitan por lo menos una persona a su lado.
¿Por qué será? ¿Qué habrá en nosotros mismos que nos exija esa unión? ¿No tendremos suficiente con nuestro ilimitado mundo interior? Supongo que no, que si somos dependientes es porque una conexión de verdad puede mostrarnos un amor y apoyo sentimental tan vital que nuestro camino puede tornarse totalmente oscuro sin ella, incluso hacernos sentir perdidos.
Somos seres fuertes, luchadores innatos por la supervivencia capaces de superar cualquier o casi cualquier obstáculo. Vivimos en un mundo lleno de muerte, corrupción, suciedad, injusticia, dolor, tristeza...y cómo es posible que ante toda esa perspectiva, hay veces que tan sólo con una sonrisa o una conversación con esa persona a la que estamos tan unidos o con la que queremos estarlo, todo mal desaparezca. O todo lo contrario; sentir que todo en nuestra vida fluye con armonía y por un atisbo de rechazo por parte de ese mismo ser, podamos sentir que se nos cae el mundo encima.
Creo que una conexión así, de corazón, una unión tan fuerte que es capaz de hablar sin palabras, con una mirada o un gesto, es la que nos da la mayor fuerza para luchar contra cualquier obstáculo vital.
¿Y cómo saber que esa persona o personas estarán ahí siempre? ¿Qué hacer si alguna vez desaparecen? ¿Qué pasa si un día nos quedamos solos?
No sé si cambiará en algún momento, pero hay una frase de una canción de Johny Cash que en mi situación personal ha sido muy acertada: "Everyone I know goes away in the end". Lo único que puedo sacar en claro de dicha situación es que es doloroso saber que esas personas tan importantes en nuestra existencia pueden desaparecer algún día por cualquier tipo de circunstancia, sin embargo sabiendo que la vida es así de imprevisible prefiero disfrutar al máximo y vivir intensamente cada momento con ellas, ya que tanto me aportan a cualquier nivel. Puedo pensar que ojalá estén conmigo siempre, viviendo cada etapa de nuestras vidas y compartiendo los momentos más importantes de éstas; pero si alguna vez desaparecen, tan solo agradecer que la vida haya sido tan maravillosa como para haber juntado nuestros caminos pese al dolor que pueda hacernos sentir su ausencia y tener la certeza y la esperanza de saber que aunque esas personas sean irreemplazables, aparecerán otras personas que serán igual de importantes e irreemplazables a su manera. Al fin y al cabo, por suerte o por desgracia, la vida es constante cambio. Si nos dieran a elegir, estoy segura de que muchos de nosotros querríamos compartir este camino con todas ellas, pero ante la imposibilidad que pueda suponer ese deseo, saber que no sólo nos tenemos a nosotros mismos (con los cuales aprenderemos a convivir a lo largo de nuestra vida) sino que también encontraremos siempre gente que conecte con nosotros, creo que es vital.
Podéis pensar que a veces no es tan fácil encontrar a esa persona que conecte a ese nivel con nuestra esencia, de hecho es cierto, no es fácil; Si fuera tan así tal vez no lo apreciaríamos tanto, ¿no? pero aunque sea por propia supervivencia siempre conseguimos encontrarla, sólo se necesita la determinación suficiente y ser en todo momento nosotros mismos con absoluta sinceridad, para que la conexión sea real.
http://www.youtube.com/watch?v=cJC93aehXV4
Sin embargo, hay una verdad absoluta que es aplicable a todos los seres existentes: Nos necesitamos. De cualquier manera y para cualquier situación, necesitamos a otras personas. Gente que nos entienda, que nos apoye, que nos demuestre que somos aceptados. De algún modo, incluso los más solitarios necesitan por lo menos una persona a su lado.
¿Por qué será? ¿Qué habrá en nosotros mismos que nos exija esa unión? ¿No tendremos suficiente con nuestro ilimitado mundo interior? Supongo que no, que si somos dependientes es porque una conexión de verdad puede mostrarnos un amor y apoyo sentimental tan vital que nuestro camino puede tornarse totalmente oscuro sin ella, incluso hacernos sentir perdidos.
Somos seres fuertes, luchadores innatos por la supervivencia capaces de superar cualquier o casi cualquier obstáculo. Vivimos en un mundo lleno de muerte, corrupción, suciedad, injusticia, dolor, tristeza...y cómo es posible que ante toda esa perspectiva, hay veces que tan sólo con una sonrisa o una conversación con esa persona a la que estamos tan unidos o con la que queremos estarlo, todo mal desaparezca. O todo lo contrario; sentir que todo en nuestra vida fluye con armonía y por un atisbo de rechazo por parte de ese mismo ser, podamos sentir que se nos cae el mundo encima.
Creo que una conexión así, de corazón, una unión tan fuerte que es capaz de hablar sin palabras, con una mirada o un gesto, es la que nos da la mayor fuerza para luchar contra cualquier obstáculo vital.
¿Y cómo saber que esa persona o personas estarán ahí siempre? ¿Qué hacer si alguna vez desaparecen? ¿Qué pasa si un día nos quedamos solos?
No sé si cambiará en algún momento, pero hay una frase de una canción de Johny Cash que en mi situación personal ha sido muy acertada: "Everyone I know goes away in the end". Lo único que puedo sacar en claro de dicha situación es que es doloroso saber que esas personas tan importantes en nuestra existencia pueden desaparecer algún día por cualquier tipo de circunstancia, sin embargo sabiendo que la vida es así de imprevisible prefiero disfrutar al máximo y vivir intensamente cada momento con ellas, ya que tanto me aportan a cualquier nivel. Puedo pensar que ojalá estén conmigo siempre, viviendo cada etapa de nuestras vidas y compartiendo los momentos más importantes de éstas; pero si alguna vez desaparecen, tan solo agradecer que la vida haya sido tan maravillosa como para haber juntado nuestros caminos pese al dolor que pueda hacernos sentir su ausencia y tener la certeza y la esperanza de saber que aunque esas personas sean irreemplazables, aparecerán otras personas que serán igual de importantes e irreemplazables a su manera. Al fin y al cabo, por suerte o por desgracia, la vida es constante cambio. Si nos dieran a elegir, estoy segura de que muchos de nosotros querríamos compartir este camino con todas ellas, pero ante la imposibilidad que pueda suponer ese deseo, saber que no sólo nos tenemos a nosotros mismos (con los cuales aprenderemos a convivir a lo largo de nuestra vida) sino que también encontraremos siempre gente que conecte con nosotros, creo que es vital.
Podéis pensar que a veces no es tan fácil encontrar a esa persona que conecte a ese nivel con nuestra esencia, de hecho es cierto, no es fácil; Si fuera tan así tal vez no lo apreciaríamos tanto, ¿no? pero aunque sea por propia supervivencia siempre conseguimos encontrarla, sólo se necesita la determinación suficiente y ser en todo momento nosotros mismos con absoluta sinceridad, para que la conexión sea real.
http://www.youtube.com/watch?v=cJC93aehXV4
domingo, 28 de julio de 2013
Cambios
Una persona es un torrente de energía, de pensamientos, de ideas, de elecciones, de sentimientos... Cada uno de nosotros nos componemos de algo único, de formas de pensar distintas e incluso de versiones de la realidad propias.
Si todos somos diferentes y pudiendo así crear algo tan hermoso y variado como el mundo que nos rodea, ¿Qué le pasa a la gente de hoy en día?
Es bien sabido que el ser humano ha dañado gravemente nuestro alrededor. Ha alterado la naturaleza, ha exterminado especies animales e incluso no ha dudado cuando ha destruido gente de su propia especie. Somos capaces de matar, de mentir, de dañar...
Pero miremos también la otra cara de la moneda. Somos capaces de crear, de ser altruistas, ayudar, querer,...Hemos traído a este mundo cosas maravillosas, hemos aportado arte, música, un modo de vida inteligente que pese a ser dañina también cuenta con objetos que intentan reparar lo ya hecho.
A lo largo de la historia de la humanidad han habido personajes célebres que han mostrado abiertamente estilos de vida y filosofías compatibles con un bienestar común y una paz interior. Siempre ha habido gente valiente que se ha salido de las pautas de la sociedad para intentar aportar algo diferente a los ojos de la gente que sin duda podría mejorar sus vidas de forma notable. Pero la gente, que siempre ha temido lo desconocido, ha decidido ignorarles, mofarse o incluso matar a algunos de ellos por un simple modo de pensar.
¿Por qué rechazar lo desconocido? ¿Por miedo a salir de las pautas sociales como esa persona en cuestión? ¿Por desinterés? ¿Por incultura?...
En mi opinión, la sociedad a lo largo de la historia ha tenido mejores y peores etapas. Antaño, la intolerancia era el más férreo valor. Lo que salía de lo tradicional era rechazado. (Dígase de alguien que dijo que la Tierra era redonda, que cuestionó por un momento la religión, que se negó a participar en una sociedad jerarquizada...)
Poco a poco, y conforme avanzaban los tiempos, vino el estallido de la libertad ante una sociedad que había reprimido a la gente durante tanto tiempo. La ilusión de una vida propia en la que poder elegir qué hacer en cada momento sin dejar atrás valores importantes trajo consigo una etapa de tolerancia, de acogimiento de la creatividad, de lo diferente...
Una de las mayores muestras de lo que digo podría ser "The Factory", de Andy Warhol (Años 60 en Estados Unidos). Allí hubo de todo tipo de mentes abiertas que pensaron hacia todos los ámbitos. Hubieron músicos, pintores, actores...un culto al arte. Al arte libre, abstracto, al arte diferente. Llevó consigo una filosofía de vida. Tal vez y es cierto que algo tan anárquico puede conllevar una serie de consecuencias negativas, pero a grandes rasgos creo que prefiero algo así a una sociedad reprimida por gente que ni siquiera han aportado nada a la misma.
Otro ejemplo: España. Estaba reprimida en aquellos tiempos por una dictadura que mataba a todo aquel que saliera de esas pautas. Nuestros abuelos y padres vivieron esa etapa en la que se ve reflejada de la forma más extrema de lo que estoy hablando, pues podías morir incluso por mirar de forma inapropiada a un policía si éste había tenido un mal día. Aquella época vivida trajo consigo una profunda represión, el silencio del pensamiento y sin embargo, hizo pensar a la gente. Les hizo muy fuertes, una generación llena de valores. Las situaciones extremas siempre actúan a modo de adaptación para el ser humano, les hace inteligentes, pues sus mentes deben nutrirse por sí solas.
Y aun sabiendo el riesgo que corrían todavía había gente que se atrevía a gritar su opinión, que intentaba mentalizar a la gente, a luchar y a rebelarse.
Sin embargo...hoy en día todo parece de papel. Muchas personas puede rajarse como el papel en cualquier momento. Muchos de sus valores son de "papel". Igual que sus sentimientos, sus ideas o convicciones. Ahora la importancia del mundo entero recae en algo tan simple como uno mismo. Quiero decir con ésto que ahora la gente sólo busca el disfrute personal, el bienestar personal y mientras no le afecte, no le importará que su vecino se esté muriendo. Hablo a nivel muy general, todavía hay muchísima gente que aporta esa chispa, esa creatividad, ese altruismo que la sociedad tanto necesita.
Pero las últimas generaciones no tienen preocupaciones más allá de ellos mismos. La vida está llena de trivialidades y no hay lugar para nada más. Se indignan más con el aplazamiento de la salida de un videojuego que por la pura decadencia que está experimentando nuestro mundo en estos momentos. Me aterra escuchar hablar a alguna gente, cuando les pregunto qué piensan de lo que nos pasa hoy en día en esta sociedad, de cómo se aprovechan y se ríen de nosotros y me contestan: " Bueno, a mi eso no me afecta, por lo que no me importa". ¡Pues claro que te afecta, a ti y a todos! La vida no está en la publicación de tus amigos en Facebook o en un partido de fútbol. La vida está en la calle, en la gente, en todos aquellos que debemos unirnos para sacar adelante lo poco que queda de sociedad.
Esperamos que alguien nos saque adelante, que un "héroe" termine arreglando los problemas sociales que total, a la mayoría no nos afectan. Sin embargo, tarde o temprano, por las buenas o por las malas, terminaremos dándonos cuenta de que de nuevo debemos hacer acopio de fuerzas para salir adelante todos juntos. Lo único que espero es que no sea demasiado tarde para darnos cuenta.
Pregunto, ¿Dónde quedaron esos valores y principios que movieron a nuestros abuelos a luchar tan duramente? ¿Por qué no se han transmitido ahora que tenemos una situación, sino tan crítica, similar a la suya?
"Cuando otras personas esperan de nosotros que seamos como ellos quieren, nos obligan a destruir a la persona que realmente somos. Es una forma muy sutil de matar."
Jim Morrison
Espero vuestras opiniones.
Si todos somos diferentes y pudiendo así crear algo tan hermoso y variado como el mundo que nos rodea, ¿Qué le pasa a la gente de hoy en día?
Es bien sabido que el ser humano ha dañado gravemente nuestro alrededor. Ha alterado la naturaleza, ha exterminado especies animales e incluso no ha dudado cuando ha destruido gente de su propia especie. Somos capaces de matar, de mentir, de dañar...
Pero miremos también la otra cara de la moneda. Somos capaces de crear, de ser altruistas, ayudar, querer,...Hemos traído a este mundo cosas maravillosas, hemos aportado arte, música, un modo de vida inteligente que pese a ser dañina también cuenta con objetos que intentan reparar lo ya hecho.
A lo largo de la historia de la humanidad han habido personajes célebres que han mostrado abiertamente estilos de vida y filosofías compatibles con un bienestar común y una paz interior. Siempre ha habido gente valiente que se ha salido de las pautas de la sociedad para intentar aportar algo diferente a los ojos de la gente que sin duda podría mejorar sus vidas de forma notable. Pero la gente, que siempre ha temido lo desconocido, ha decidido ignorarles, mofarse o incluso matar a algunos de ellos por un simple modo de pensar.
¿Por qué rechazar lo desconocido? ¿Por miedo a salir de las pautas sociales como esa persona en cuestión? ¿Por desinterés? ¿Por incultura?...
En mi opinión, la sociedad a lo largo de la historia ha tenido mejores y peores etapas. Antaño, la intolerancia era el más férreo valor. Lo que salía de lo tradicional era rechazado. (Dígase de alguien que dijo que la Tierra era redonda, que cuestionó por un momento la religión, que se negó a participar en una sociedad jerarquizada...)
Poco a poco, y conforme avanzaban los tiempos, vino el estallido de la libertad ante una sociedad que había reprimido a la gente durante tanto tiempo. La ilusión de una vida propia en la que poder elegir qué hacer en cada momento sin dejar atrás valores importantes trajo consigo una etapa de tolerancia, de acogimiento de la creatividad, de lo diferente...
Una de las mayores muestras de lo que digo podría ser "The Factory", de Andy Warhol (Años 60 en Estados Unidos). Allí hubo de todo tipo de mentes abiertas que pensaron hacia todos los ámbitos. Hubieron músicos, pintores, actores...un culto al arte. Al arte libre, abstracto, al arte diferente. Llevó consigo una filosofía de vida. Tal vez y es cierto que algo tan anárquico puede conllevar una serie de consecuencias negativas, pero a grandes rasgos creo que prefiero algo así a una sociedad reprimida por gente que ni siquiera han aportado nada a la misma.
Otro ejemplo: España. Estaba reprimida en aquellos tiempos por una dictadura que mataba a todo aquel que saliera de esas pautas. Nuestros abuelos y padres vivieron esa etapa en la que se ve reflejada de la forma más extrema de lo que estoy hablando, pues podías morir incluso por mirar de forma inapropiada a un policía si éste había tenido un mal día. Aquella época vivida trajo consigo una profunda represión, el silencio del pensamiento y sin embargo, hizo pensar a la gente. Les hizo muy fuertes, una generación llena de valores. Las situaciones extremas siempre actúan a modo de adaptación para el ser humano, les hace inteligentes, pues sus mentes deben nutrirse por sí solas.
Y aun sabiendo el riesgo que corrían todavía había gente que se atrevía a gritar su opinión, que intentaba mentalizar a la gente, a luchar y a rebelarse.
Sin embargo...hoy en día todo parece de papel. Muchas personas puede rajarse como el papel en cualquier momento. Muchos de sus valores son de "papel". Igual que sus sentimientos, sus ideas o convicciones. Ahora la importancia del mundo entero recae en algo tan simple como uno mismo. Quiero decir con ésto que ahora la gente sólo busca el disfrute personal, el bienestar personal y mientras no le afecte, no le importará que su vecino se esté muriendo. Hablo a nivel muy general, todavía hay muchísima gente que aporta esa chispa, esa creatividad, ese altruismo que la sociedad tanto necesita.
Pero las últimas generaciones no tienen preocupaciones más allá de ellos mismos. La vida está llena de trivialidades y no hay lugar para nada más. Se indignan más con el aplazamiento de la salida de un videojuego que por la pura decadencia que está experimentando nuestro mundo en estos momentos. Me aterra escuchar hablar a alguna gente, cuando les pregunto qué piensan de lo que nos pasa hoy en día en esta sociedad, de cómo se aprovechan y se ríen de nosotros y me contestan: " Bueno, a mi eso no me afecta, por lo que no me importa". ¡Pues claro que te afecta, a ti y a todos! La vida no está en la publicación de tus amigos en Facebook o en un partido de fútbol. La vida está en la calle, en la gente, en todos aquellos que debemos unirnos para sacar adelante lo poco que queda de sociedad.
Esperamos que alguien nos saque adelante, que un "héroe" termine arreglando los problemas sociales que total, a la mayoría no nos afectan. Sin embargo, tarde o temprano, por las buenas o por las malas, terminaremos dándonos cuenta de que de nuevo debemos hacer acopio de fuerzas para salir adelante todos juntos. Lo único que espero es que no sea demasiado tarde para darnos cuenta.
Pregunto, ¿Dónde quedaron esos valores y principios que movieron a nuestros abuelos a luchar tan duramente? ¿Por qué no se han transmitido ahora que tenemos una situación, sino tan crítica, similar a la suya?
"Cuando otras personas esperan de nosotros que seamos como ellos quieren, nos obligan a destruir a la persona que realmente somos. Es una forma muy sutil de matar."
Jim Morrison
Espero vuestras opiniones.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)