sábado, 30 de noviembre de 2013

Soledad

Las reacciones humanas a veces son inexplicables a nuestros ojos, a nuestros sentidos o a nuestra propia lógica. Eso es porque al fin y al cabo cada uno somos un mundo diferente y lo que para alguien puede ser totalmente comprensible para otros puede ser inimaginable. En una misma situación, hay mil posibilidades distintas de actuación por parte de cada uno de nosotros y eso se debe a nuestras propias circunstancias, personalidad o incluso experiencias vividas.

Sin embargo, hay una verdad absoluta que es aplicable a todos los seres existentes: Nos necesitamos. De cualquier manera y para cualquier situación, necesitamos a otras personas. Gente que nos entienda, que nos apoye, que nos demuestre que somos aceptados. De algún modo, incluso los más solitarios necesitan por lo menos una persona a su lado.

¿Por qué será? ¿Qué habrá en nosotros mismos que nos exija esa unión? ¿No tendremos suficiente con nuestro ilimitado mundo interior? Supongo que no, que si somos dependientes es porque una conexión de verdad puede mostrarnos un amor y apoyo sentimental tan vital que nuestro camino puede tornarse totalmente oscuro sin ella, incluso hacernos sentir perdidos.

Somos seres fuertes, luchadores innatos por la supervivencia capaces de superar cualquier o casi cualquier obstáculo. Vivimos en un mundo lleno de muerte, corrupción, suciedad, injusticia, dolor, tristeza...y cómo es posible que ante toda esa perspectiva, hay veces que tan sólo con una sonrisa o una conversación con esa persona a la que estamos tan unidos o con la que queremos estarlo, todo mal desaparezca. O todo lo contrario; sentir que todo en nuestra vida fluye con armonía y por un atisbo de rechazo por parte de ese mismo ser, podamos sentir que se nos cae el mundo encima.

Creo que una conexión así, de corazón, una unión tan fuerte que es capaz de hablar sin palabras, con una mirada o un gesto, es la que nos da la mayor fuerza para luchar contra cualquier obstáculo vital.
¿Y cómo saber que esa persona o personas estarán ahí siempre? ¿Qué hacer si alguna vez desaparecen? ¿Qué pasa si un día nos quedamos solos?
No sé si cambiará en algún momento, pero hay una frase de una canción de Johny Cash que en mi situación personal ha sido muy acertada: "Everyone I know goes away in the end". Lo único que puedo sacar en claro de dicha situación es que es doloroso saber que esas personas tan importantes en nuestra existencia pueden desaparecer algún día por cualquier tipo de circunstancia, sin embargo sabiendo que la vida es así de imprevisible prefiero disfrutar al máximo y vivir intensamente cada momento con ellas, ya que tanto me aportan a cualquier nivel. Puedo pensar que ojalá estén conmigo siempre, viviendo cada etapa de nuestras vidas y compartiendo los momentos más importantes de éstas; pero si alguna vez desaparecen, tan solo agradecer que la vida haya sido tan maravillosa como para haber juntado nuestros caminos pese al dolor que pueda hacernos sentir su ausencia y tener la certeza y la esperanza de saber que aunque esas personas sean irreemplazables, aparecerán otras personas que serán igual de importantes e irreemplazables a su manera. Al fin y al cabo, por suerte o por desgracia, la vida es constante cambio. Si nos dieran a elegir, estoy segura de que muchos de nosotros querríamos compartir este camino con todas ellas, pero ante la imposibilidad que pueda suponer ese deseo, saber que no sólo nos tenemos a nosotros mismos (con los cuales aprenderemos a convivir a lo largo de nuestra vida) sino que también encontraremos siempre gente que conecte con nosotros, creo que es vital.
Podéis pensar que a veces no es tan fácil encontrar a esa persona que conecte a ese nivel con nuestra esencia, de hecho es cierto, no es fácil; Si fuera tan así tal vez no lo apreciaríamos tanto, ¿no? pero aunque sea por propia supervivencia siempre conseguimos encontrarla, sólo se necesita la determinación suficiente y ser en todo momento nosotros mismos con absoluta sinceridad, para que la conexión sea real.

http://www.youtube.com/watch?v=cJC93aehXV4