Una persona es un torrente de energía, de pensamientos, de ideas, de elecciones, de sentimientos... Cada uno de nosotros nos componemos de algo único, de formas de pensar distintas e incluso de versiones de la realidad propias.
Si todos somos diferentes y pudiendo así crear algo tan hermoso y variado como el mundo que nos rodea, ¿Qué le pasa a la gente de hoy en día?
Es bien sabido que el ser humano ha dañado gravemente nuestro alrededor. Ha alterado la naturaleza, ha exterminado especies animales e incluso no ha dudado cuando ha destruido gente de su propia especie. Somos capaces de matar, de mentir, de dañar...
Pero miremos también la otra cara de la moneda. Somos capaces de crear, de ser altruistas, ayudar, querer,...Hemos traído a este mundo cosas maravillosas, hemos aportado arte, música, un modo de vida inteligente que pese a ser dañina también cuenta con objetos que intentan reparar lo ya hecho.
A lo largo de la historia de la humanidad han habido personajes célebres que han mostrado abiertamente estilos de vida y filosofías compatibles con un bienestar común y una paz interior. Siempre ha habido gente valiente que se ha salido de las pautas de la sociedad para intentar aportar algo diferente a los ojos de la gente que sin duda podría mejorar sus vidas de forma notable. Pero la gente, que siempre ha temido lo desconocido, ha decidido ignorarles, mofarse o incluso matar a algunos de ellos por un simple modo de pensar.
¿Por qué rechazar lo desconocido? ¿Por miedo a salir de las pautas sociales como esa persona en cuestión? ¿Por desinterés? ¿Por incultura?...
En mi opinión, la sociedad a lo largo de la historia ha tenido mejores y peores etapas. Antaño, la intolerancia era el más férreo valor. Lo que salía de lo tradicional era rechazado. (Dígase de alguien que dijo que la Tierra era redonda, que cuestionó por un momento la religión, que se negó a participar en una sociedad jerarquizada...)
Poco a poco, y conforme avanzaban los tiempos, vino el estallido de la libertad ante una sociedad que había reprimido a la gente durante tanto tiempo. La ilusión de una vida propia en la que poder elegir qué hacer en cada momento sin dejar atrás valores importantes trajo consigo una etapa de tolerancia, de acogimiento de la creatividad, de lo diferente...
Una de las mayores muestras de lo que digo podría ser "The Factory", de Andy Warhol (Años 60 en Estados Unidos). Allí hubo de todo tipo de mentes abiertas que pensaron hacia todos los ámbitos. Hubieron músicos, pintores, actores...un culto al arte. Al arte libre, abstracto, al arte diferente. Llevó consigo una filosofía de vida. Tal vez y es cierto que algo tan anárquico puede conllevar una serie de consecuencias negativas, pero a grandes rasgos creo que prefiero algo así a una sociedad reprimida por gente que ni siquiera han aportado nada a la misma.
Otro ejemplo: España. Estaba reprimida en aquellos tiempos por una dictadura que mataba a todo aquel que saliera de esas pautas. Nuestros abuelos y padres vivieron esa etapa en la que se ve reflejada de la forma más extrema de lo que estoy hablando, pues podías morir incluso por mirar de forma inapropiada a un policía si éste había tenido un mal día. Aquella época vivida trajo consigo una profunda represión, el silencio del pensamiento y sin embargo, hizo pensar a la gente. Les hizo muy fuertes, una generación llena de valores. Las situaciones extremas siempre actúan a modo de adaptación para el ser humano, les hace inteligentes, pues sus mentes deben nutrirse por sí solas.
Y aun sabiendo el riesgo que corrían todavía había gente que se atrevía a gritar su opinión, que intentaba mentalizar a la gente, a luchar y a rebelarse.
Sin embargo...hoy en día todo parece de papel. Muchas personas puede rajarse como el papel en cualquier momento. Muchos de sus valores son de "papel". Igual que sus sentimientos, sus ideas o convicciones. Ahora la importancia del mundo entero recae en algo tan simple como uno mismo. Quiero decir con ésto que ahora la gente sólo busca el disfrute personal, el bienestar personal y mientras no le afecte, no le importará que su vecino se esté muriendo. Hablo a nivel muy general, todavía hay muchísima gente que aporta esa chispa, esa creatividad, ese altruismo que la sociedad tanto necesita.
Pero las últimas generaciones no tienen preocupaciones más allá de ellos mismos. La vida está llena de trivialidades y no hay lugar para nada más. Se indignan más con el aplazamiento de la salida de un videojuego que por la pura decadencia que está experimentando nuestro mundo en estos momentos. Me aterra escuchar hablar a alguna gente, cuando les pregunto qué piensan de lo que nos pasa hoy en día en esta sociedad, de cómo se aprovechan y se ríen de nosotros y me contestan: " Bueno, a mi eso no me afecta, por lo que no me importa". ¡Pues claro que te afecta, a ti y a todos! La vida no está en la publicación de tus amigos en Facebook o en un partido de fútbol. La vida está en la calle, en la gente, en todos aquellos que debemos unirnos para sacar adelante lo poco que queda de sociedad.
Esperamos que alguien nos saque adelante, que un "héroe" termine arreglando los problemas sociales que total, a la mayoría no nos afectan. Sin embargo, tarde o temprano, por las buenas o por las malas, terminaremos dándonos cuenta de que de nuevo debemos hacer acopio de fuerzas para salir adelante todos juntos. Lo único que espero es que no sea demasiado tarde para darnos cuenta.
Pregunto, ¿Dónde quedaron esos valores y principios que movieron a nuestros abuelos a luchar tan duramente? ¿Por qué no se han transmitido ahora que tenemos una situación, sino tan crítica, similar a la suya?
"Cuando otras personas esperan de nosotros que seamos como ellos quieren, nos obligan a destruir a la persona que realmente somos. Es una forma muy sutil de matar."
Jim Morrison
Espero vuestras opiniones.
No hay comentarios:
Publicar un comentario